
Detén el problema del moho en los baños
La mayoría de los calentadores para baños solo sirven para calentar el aire. Al principio parece que funciona bien, pero las paredes siguen estando frías y húmedas. Y eso es precisamente donde el moho prefiere esconderse.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. En lugar de luchar contra el aire, nuestras lámparas de infrarrojos actúan directamente sobre las superficies.
Cómo funciona realmente
Utilizamos luz infrarroja de onda corta. Piénsalo como cuando el sol calienta tu piel en un día soleado: sientes el calor de inmediato, incluso si hay brisa. Estas lámparas envían calor a través de la humedad, directamente hacia las paredes y suelos. Cuando las paredes están calientes, el agua no puede acumularse en ellas. Y si no hay condensación, el moho no tiene nada con qué alimentarse. ¡Así de simple!
Diseñadas para resistir la humedad
Los baños son un lugar muy hostil para los equipos electrónicos. Debido al vapor, a la espuma del jabón y a los salpicaduras, la mayoría de los dispositivos electrónicos terminan fallando. Por eso hemos optado por un grado de protección IP55. En términos simples: está protegido contra el polvo y puede resistir chorros de agua desde cualquier ángulo sin problemas. También utilizamos vidrio de cuarzo templado y aleaciones que no se corroen, así que no tendrás que reemplazar la lámpara cada seis meses.
Secado del ambiente
Existe un efecto secundario positivo: mientras el elemento infrarrojo calienta la habitación, también expulsa la humedad de los espacios entre los azulejos y el revestimiento de las paredes. Es como una forma pasiva de deshumidificar el espacio, sin necesidad de usar máquinas ruidosas.
Un consejo sobre dónde colocarla: no la coloques demasiado baja. Quieres que el calor llegue hasta esos rincones altos del techo, que suele ser donde comienza a aparecer el moho.
Algunas cosas a tener en cuenta
Estos dispositivos son muy potentes, lo que significa que consumen bastante energía. Asegúrate de que tu sistema eléctrico pueda manejar esa carga, para evitar que se apaguen los interruptores en pleno enero. Además, aunque son resistentes, no son indestructibles. No los instales directamente debajo del cabezal de la ducha. Dale espacio suficiente y manténlos fuera del alcance directo del agua, para que sus sellos permanezcan intactos durante años.